martes 9 de marzo de 2010

Al Honorable Jurado del Premio Nacional de Poesía



Señores del jurado
Escribo estos versos por amor al dinero y a la efímera fama
Es menester confesarlo
Nunca fui competitivo
Siempre soñé en silencio
Urdiendo mi poesía en lo oscuro
Consolado por las manos frías del espanto

Ansío ver publicados mis poemas en honor a mi talento
Necesito el reconocimiento ajeno para sentirme digno ante el mundo
Y el dinero para liquidar antiguas deudas

Dos mil dólares
Y entonces el mundo tendría sentido

2 comentarios:

liv dijo...

Con 2000 dolares el mundo seguiría sin tener sentido...



Suerte

Vanity dijo...

El reconocimiento siempre es bueno, especialmente cuando uno vive en constante sobredosis y con ganas de asesinar a gente prescindible, quizá entonces es cuando la prosa y la poesía toman algo más de sentido, y la pasta comienza a caer del cielo.

SAludos